En homenaje a esta idiosincrasia, ha llegado a Cantabria, más concretamente al Palacio Manzanedo de Santoña, la exposición itinerante "La escuela de la II República (1931-2006)", una muestra organizada por la Fundación de Investigaciones Educativas y Sindicales (FIES) de Comisiones Obreras, la cual recorre toda España rindiendo homenaje, en el 75 aniversario de su proclamación, a los esfuerzos que el gobierno republicano hizo para erradicar el analfabetismo de España.
La exposición podrá ser visitada hasta el próximo día 21 de octubre, en horario de 08:00 a 22:00 horas, de lunes a viernes, y de 11:00 a 14:00 horas los sábados y domingos.
La consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, acompañada por la alcaldesa del municipio, Puerto Gallego, ha sido la encargada de inaugurar la misma este viernes en un acto que ha contado también con la presencia de otras autoridades regionales y municipales, así como de varios organizadores.
Tras visualizar un vídeo, Díaz Tezanos ha señalado que "esta muestra nos permite ver lo importante que es la educación para el progreso de nuestro país, además de instarnos a hacer memoria histórica para cometer, de cara al futuro, el menor número de errores posibles". Asimismo, ha destacado la importante labor desempeñada por los docentes de la II República para reducir el analfabetismo en España.
Por su parte, Puerto Gallego ha suscrito las palabras de la consejera y ha agradecido a los organizadores la iniciativa de montar la exposición en el Palacio Manzanedo.
El material expuesto se compone de 15 paneles con fotografías y textos explicativos, acompañados por un cuadernillo sobre los institutos obreros, un proyecto que buscaba entonces mejorar la formación de aquellas personas que simultaneaban las clases con el trabajo. Además, se incluye una guía didáctica para el alumnado de Secundaria, así como diversos documentales para ser proyectados en los centros educativos de este ciclo, pudiendo éstos concertar visita para ver la muestra.
Construyendo un sistema educativo moderno
En aquel entonces, el país se encontraba ante la necesidad de implantar un estado democrático, para lo cual era indispensable un pueblo alfabetizado. Todos apoyaron la causa, desde los más ilustres escritores, poetas y pedagogos hasta los maestros y maestras, quienes enseñaban en sus casas con subvenciones de los ayuntamientos.
Se instauró un sistema educativo que puso el énfasis en el alumnado, mezclándose niños y niñas en las mismas aulas para fomentar una educación en igualdad. Todo ello tenía el aroma pedagógico de la Institución Libre de Enseñanza, soporte intelectual que atendía a criterios tales como la capacidad, la actitud o la vocación.
La principal necesidad era la construcción de escuelas, con el objetivo fijado en pasar de las 32.000 existentes a 59.000. Para ello se suscribió un crédito de 400 millones de pesetas, una cifra astronómica para la época. La labor educativa de la II República no se limitó a los niveles básicos de la educación sino que también se extendió a la población adulta mediante experiencias novedosas como las "misiones pedagógicas", en las que destacaron intelectuales del momento como Federico García Lorca, y con las que se pretendía trasladar la cultura a todos los rincones del país.
La exposición "La escuela de la II República (1931-2006)" rinde homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que sentaron las bases para que hoy España cuente con un modelo educativo moderno y generador de una sociedad igual, justa y democrática.